miércoles, 17 de junio de 2026

LOS ALMORÁVIDES

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43. LOS ALMORÁVIDES. 

 (Finales del siglo XI- principios del siglo XII) (año 1085)

Los almorávides fueron una dinastía militar bereber del norte de África que gobernó un gran imperio en el Magreb y al-Ándalus.

Surgieron en el siglo XI entre el sur de Marruecos y los ríos Senegal y Níger, a partir de tribus bereberes (los cenhegíes). Se  caracterizaron por su interpretación rigurosa del islam y por cubrirse todo el rostro con el velo que salía de su turbante, dejando únicamente expuestos los ojos como dicta la tradición de origen  bereber.

Bajo el liderazgo de Yusuf ibn Tashfin, conquistaron un extenso territorio desde el Sáhara hasta Argelia y fundaron la ciudad de Marrakech como su capital. 

Mientras tanto en Al Andalus, tras la conquista cristiana de Toledo en 1.085, los reyes de taifas andalusíes, que se veían incapaces de hacerles frente,  solicitaron ayuda a los almorávides, que cruzaron a la Península en 1086 para frenar el avance cristiano. 

Las tropas almorávides derrotaron gravemente a las fuerzas castellanas de Alfonso VI, en la" Batalla de Sagrajas", circunstancia que frenó momentáneamente el avance de la Reconquista.

 Cuando vio la riqueza y el lujo de los gobernantes de las taifas, aprovechando su debilidad, Yusuf ibn Tashfin decidió destituirlos y anexionó al-Ándalus al Imperio Almorávide en 1090.

Asediaron Sevilla, que a pesar de una heroica defensa, cayó en poder de los invasores almorávides en el mes de septiembre de 1091, tras ser forzado al-Mutamid a una rendición sin condiciones. Tras la entrega de Sevilla, fueron cayendo las demás taifas: Almería también en septiembre, en octubre de 1091 caían Úbeda, Jaén, Murcia, Xátiba y Denia.

Impusieron un islam ortodoxo, estricto y austero, hasta en el arte, introduciendo elementos decorativos propios del desierto y del norte de África.

Al ser unos austeros monjes- soldados, dejaron poco legado arquitectónico, sobre todo defensivo en Marrakech y en Al Andalus, como la muralla del Castillo de Tarifa (Castillo de Guzmán el Bueno) construido por Abderramán III, fue fortificado por los almorávides durante su dominio para proteger la costa del Estrecho de las incursiones cristianas.

Su poder comenzó a debilitarse debido a la presión militar de los reinos cristianos en el norte del rey Alfonso VI de Castilla y de Rodrígo Díaz de Vivar ( El Cid).

Junto al desafío de los ataques cristianos, los almorávides se vieron atacados por un nuevo movimiento integrista bereber en África: los almohades. Estos últimos conquistaron finalmente los territorios almorávides a mediados del siglo XII.




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