sábado, 30 de diciembre de 2023

Los mejores retratos de la historia, 9. INÉS DEL ALMA MÍA

INÉS SUÁREZ (Inés del alma mía)

Inés Suárez nació en Plasencia, España, en 1507. Esta particular mujer se unió a las huestes que acompañaron a Pedro de Valdivia en su conquista del Reino de Chile y participó en la fundación de Santiago (1541). Ella se convirtió en la primera española en establecerse en Chile.

Casada con Juan de Málaga. Permanecieron juntos hasta que Juan partió al Nuevo Mundo con la intención de hallar riqueza en estas tierras. Cansada de esperar el regreso de su marido, Inés decidió ir en su búsqueda. En su época no permitían que las mujeres se dirigieran solas o solteras a América, sin embargo, ella logró licencia real gracias a un par de testigos que avalaron su cristianismo, mediante la promesa de acompañarse de una sobrina. Partió hacia el continente americano en 1537, desembarcó en el Caribe y descendió hasta el Perú donde se enteró que su esposo había muerto. Allí se desempeñó como costurera con apoyo de algunas indias que estaban a su servicio.

Fue en el Perú donde se unió a la empresa de Valdivia en 1540.
Ambos comenzaron una relación y su pasión por Valdivia la impulsó a seguirlo, convirtiéndose en un soldado más.
Se le atribuyen hazañas como hallar agua en medio del desierto, salvando a la tropa de perecer de sed, así como la defensa ( brutal) de Santiago, en ausencia de Valdivia. Estos aspectos le granjearon respeto de sus contemporáneos. Además de sus proezas en el ejército, prestaba cuidados a los soldados, curaba sus heridas y conservaba y preparaba alimentos.
Aunque Pedro de Valdivia tenía por esposa a Marina Ortiz de Gaete, quien residía en España, cohabitaba con Inés Suárez. Su relación solo terminó cuando Valdivia fue sometido a un juicio en Perú del cual fue absuelto con la condición de abandonar a Inés. Al regreso de Valdivia en 1549, ella se casó con Rodrigo de Quiroga, afamado conquistador que llegó a ser Gobernador, extendiendo a su mujer el título de Gobernadora. Estuvieron unidos 30 años.

Inés Suárez fue una mujer admirada en su tiempo, la consideraron una dama y se relacionaba con personas encumbradas de la sociedad. Por sus obras se le dotó de tierras y encomiendas (Consistía en la entrega de un grupo de indios a un español para que éste los protegiera, educara y evangelizara).
Inés Suárez murió a los 74 años, sobreviviendo a todos los conquistadores con los que llegó a Chile.

Cuadro Inés Suárez en defensa de la ciudad de Santiago
José Mercedes Ortega. Chile.1897